“La Inteligencia Artificial no viene a acabar con los artistas, sino a evidenciar a los que no lo son. El arte humano es ahora más necesario que nunca”.
Por Kriteria · Cultura dominicana
José Antonio Rodríguez no es solo un hombre que canta; es un hombre que observa. En un mundo que confunde el entretenimiento con la cultura y la velocidad con el progreso, propone un acto de rebeldía casi revolucionario: detenerse a razonar.
Desde la intimidad de su hogar conversamos sobre La Casa, sobre los peligros de la tecnología mal entendida, sobre la crisis de identidad en el Caribe y sobre por qué, en tiempos de inteligencia artificial, el arte humano es más necesario que nunca. Sumando reflexiones sobre aspectos cotidianos a los que dio profundidad, Rodríguez dibujó realidades con esa voz suya: ese susurro apacible que evoca cercanía tanto cuando habla como cuando interpreta.
“El error es creer que la cultura es entretenimiento. El entretenimiento busca el aplauso; la cultura genera conciencia.”
— José Antonio Rodríguez
Trayectoria artística
Ex titular de Cultura, RD
Espectáculo poético-musical
La inmediatez como amenaza
¿Qué ha cambiado en la esencia del ser humano en los últimos años y cómo se ha reflejado en los gustos y creaciones musicales?
La esencia del ser humano sigue intacta, pero estamos asumiendo la velocidad y la inmediatez como forma de vida. El uso de la razón es lo que nos diferencia de los animales, y sin embargo, parece que no nos estamos deteniendo a pensar en lo que pasa y por qué pasa. Priorizamos nuestros planes personales sin entender que cualquier plan se desbarata con lo que pasa en el mundo.
Y a pesar de la inmediatez que nos deja esto de la tecnología, como ser humano tienes algo que no puedes perder: la libertad. No hablo de la libertad que diseñan las sociedades, sino de la tuya. Esa que te permite ampliar tus conocimientos o limitarte a lo que te rodea. La tecnología es una herramienta, pero lo que no puedes permitir es que ella tenga la última palabra.
La Inteligencia Artificial es una herramienta maravillosa para el que hace arte, pero no para el que no sabe lo que es el arte y la utiliza solo para acelerar un proceso mediático.
¿Qué lugar ocupa entonces la Inteligencia Artificial en este escenario de creación?
La IA no viene a acabar con los artistas; viene a evidenciar y a poner de manifiesto a aquellos que no lo son. No hay arte sin artista. Ahora tiene mucho más valor la creación humana. Una pintura hecha con los dedos embarrados de pintura tiene valor si ese mensaje llega a la gente. La IA es el espejo donde se verá quién tiene algo que decir y quién solo está siguiendo un proceso.
El arte como resistencia
En un mercado musical dominado por el estribillo pegajoso y el consumo rápido, usted ha apostado por la poesía en La Casa. ¿Hay público para la pausa?
A mí me sorprendió. En Bellas Artes tuvimos que abrir laterales porque se vendió todo. La gente no fue a ver al “famoso”; fue a escuchar poesía. Un amigo me preguntó una vez por qué no usaba estribillos para que la canción se entendiera más rápido. Yo le dije: “¿Por qué voy a acudir a un estribillo cuando todas las conversaciones son tan amplias?”. Soy amante de la poesía; crecí en ella. El arte no es solo alimento para el alma: es una herramienta para la transformación.
“La IA es el espejo donde se verá quién tiene algo que decir y quién solo está siguiendo un proceso.”
— José Antonio Rodríguez
Usted fue ministro de Cultura. Desde esa experiencia, ¿por qué la gestión cultural siempre parece ser la Cenicienta de los presupuestos estatales?
El error es creer que la cultura es entretenimiento. El entretenimiento busca el aplauso; la cultura genera conciencia. El Estado debería entender que la cultura es la única industria que le pertenece. En Colombia, la inversión subió el aporte al PIB del 5% al 8,5% en cuatro años. Si el Estado reconociera esto, los cantautores no tendrían que abandonar la poesía para caer en la simpleza por pura supervivencia.
La cultura es lo único que nos diferencia. Una vez, siendo ministro, mostré fotos de ríos y playas hermosas en una convención de turismo y todos aplaudieron. Al final les dije: “Todas esas fotos pertenecen a otros países”. ¿Qué nos diferencia entonces? La forma en que reaccionamos, cómo pensamos. Somos únicos. El problema es que a veces parece que al Estado no le conviene que el ciudadano tenga la conciencia de querer ser, en lugar de dejar ser.
La etapa que viene
¿En qué etapa de su vida se encuentra José Antonio Rodríguez?
No puedo dejar de crear ni de soñar. Vivo inventando cosas y pensando qué voy a hacer ahora. No quiero copiar; quiero inventar y llegar a la gente siendo yo mismo. Mi motivo es ver a la gente, reencontrarme con el público a través de la música y la palabra.
José Antonio Rodríguez pertenece a esa especie escasa de artistas que piensan antes de cantar —y que cantan, precisamente, para que otros también piensen. En un momento en que la cultura se mide en reproducciones y el éxito se calibra por algoritmos, su insistencia en la poesía, en la pausa, en el significado detrás de cada nota, suena a algo más que nostalgia: suena a necesidad. El susurro, al final, se impone al ruido.
Entrevista realizada en Santo Domingo, República Dominicana · Kriteria
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Por Castalia Vargas Periodista y editora, escribe sobre cultura, sociedad y políticas públicas en la República Dominicana. |
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Last modified: junio 17, 2026

